Statement
Me interesa cómo construimos estructuras interconectadas de muchos tipos: interfaces digitales, turismo global, mercados del arte, culturas del meme. Cualquiera de estas estructuras tiene múltiples escalas de efecto y forma parte de entramados tecnológicos planetarios. Modelan identidades, geografías, urbanismo, ecologías, economías, etc., de una manera compleja e interdependiente. Se interconectan entre sí, entendiendo «interfaz» como un verbo.
El término interfaz significa «superficie de contacto» y se utiliza habitualmente para designar los dispositivos o espacios que permiten interactuar y comunicarse a distintos sistemas. Este concepto, tan presente en nuestro paisaje tecnológico, puede remontarse hasta Aristóteles, quien en su teoría de la percepción define dos elementos, el aire y el agua, como tò metaxú, es decir, «lo que está en medio», el medio. Hoy, ese «aire» en el que vivimos y nos relacionamos está inundado de ondas wifi, señales invisibles que solo somos capaces de percibir y descifrar gracias a sofisticadas prótesis cibernéticas.
Cada «superficie de contacto» (como el espacio público, un parlamento, un cine, nuestro ordenador personal o un espacio expositivo) es un punto de fricción en el que confluyen conflictos, deseos y relaciones de poder. A diferencia del aire o el agua, las interfaces tecnológicas nunca son naturales ni neutrales (aunque a menudo se presenten como tales), sino que incorporan las ideologías y creencias de las personas e instituciones que las han construido.
Mi práctica transita por estas «superficies de contacto»: cómo se construyen, cómo se relacionan y cómo podrían ser. ¿Pueden las prácticas artísticas ayudarnos a comprender mejor esta clase de hiperobjetos complejos?
Bio
Sergio Monje (Palma, 1994) es artista visual e investigador. Su práctica de investigación artística, desarrollada en medios diversos, aborda el turismo, la política especulativa, la representación, la memoria, la imaginación, y el deseo. Se graduó en Bellas Artes por la Universitat de Barcelona y continuó sus estudios en Literatura, Arte y Pensamiento por la Universitat Pompeu Fabra. Ha desarrollado proyectos artísticos y obtenido premios en varios centros de arte, como Es Baluard Museu (Palma), Fundació Joan Miró (Barcelona), CENART (Ciudad de México), TACA, Azkuna Zentroa, Etopia Centro de Arte y Tecnología, Casa Planas, Casal Solleric, Sala d’Art Jove, Can Felipa, MNAC o Centrum (Berlín). Recientemente ha obtenido el primer premio en la XL Muestra de Arte Joven de La Rioja y una ayuda a la creación del Institut d'Estudis Balearics.