Beyond imagination
2016-2017, instalación, sitio web
Todos tus deseos pueden hacerse realidad por fin. La tecnología ha hecho posible cualquier cosa (y, si todavía no lo ha conseguido, es solo cuestión de tiempo) y ahora, además, está a tu alcance.
La última frontera ya ha sido atravesada: las tecnologías de imagen sintética han superado por fin la barrera de la representación hiperrealista, convirtiendo los sueños en realidad. La culminación del largo proceso de la historia humana en el que la imagen aspira a sustituir a la realidad —hacer presente lo ausente, hacer real lo ficticio— conduce a las tecnologías de realidad virtual y mixta que actualmente se encuentran en desarrollo industrial. En ellas, la supresión de la convención que separa lo real de lo ficticio (el marco, el margen o el límite visual) supone el desbordamiento de las imágenes y su conquista del espacio real, con los consiguientes cambios en nuestra capacidad para comprender la realidad.
Con la voz del deseo y del poder (es decir, con el lenguaje y los códigos del exquisito diseño gráfico utilizado por las grandes corporaciones tecnológicas), se nos propone un horizonte de personalización infinita en el que, mediante dispositivos de realidad mixta, podemos experimentar la realidad tal y como queremos. Si entendemos el aparato de visión humano como una interfaz que nos permite aprehender la realidad (compuesta por el hardware del aparato sensorial ocular y el software neuronal que decodifica sus estímulos), ¿por qué no deberíamos optimizarlo o incluso personalizarlo?
El peligro de delegar tecnocráticamente la mediación de la realidad (es decir, el control y el diseño de las interfaces) en un sujeto hegemónico que actúa en beneficio de sus propios intereses resulta más que evidente.