El ocio y el orden
2024 , 169 parasoles en impresión 3D de resina UV (80 × 80 × 40 cm); vídeo (18’06”)
Durante la pandemia me aficioné al vóley playa, una actividad que podía realizarse al aire libre. Sin embargo, cuando llegó el verano, el espacio de la playa cambió y el uso que le dábamos dejó de ser posible por la introducción de un elemento arquitectónico efímero: el parasol, símbolo del turismo de sol y playa. Este elemento, que puede alquilarse por un tiempo limitado, colonizaba el espacio público de la playa, vacío pero lleno de posibilidades. Delimitaba, quizá paradójicamente a través del ocio, los usos posibles del lugar, privatizándolo y estrechándolo.
Así me di cuenta de cómo el ocio, que asociamos a la libertad y al desorden, también podía servir para generar orden: social, económico y espacial. Una pieza de vídeo acompaña la instalación. En largos planos fijos muestra diversos espacios de Mallorca filmados con una técnica que hace que los lugares parezcan miniaturas.